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36. Drogodependencia

Consejería
Cristiana es una introducción a la
consejería bíblica que el pastor puede aplicar a las necesidades de las
personas que buscan su ayuda. Se estudia el comportamiento del
hombre y los factores que forjan su carácter para comprender mejor la
condición humana. Esta matería representa una investigación del
educador cristiano y rector del Seminario Reina Valera, Gilberto
Abels.

Las
Drogas
Vivimos en un mundo en el que
es posible consumir drogas con diversos objetivos y en el que es
posible que algunos jóvenes lleguen a ser dependientes de las
mismas, todos, padres, educadores, etc... debemos conocer qué son
las drogas y cómo poder prevenir su consumo.
"Las drogas son aquellas sustancias
no alimenticias con propiedades psicoactivas susceptibles de provocar
dependencia y adicción". Desde este criterio, no solamente las drogas
llamadas ilegales, opiáceos y cocaína pueden ser consideradas drogas,
sino que hay otras sustancias, como alcohol fermentado, licores,
tabaco y actividades como "el juego de apuesta" que pueden ser
considerados drogas.
El consumo de drogas, legales e
ilegales, es un tema en torno al cual en nuestro país existe una gran
preocupación social. El uso y abuso de las drogas representa un
problema grave, capaz de producir importantes alteraciones de la salud
y problemas sociales. El fenómeno del consumo de drogas se presenta
con unas características que lo hacen muy preocupante: tipo de
sustancias consumidas, la frecuencia de su uso, aumento del número de
consumidores junto con un descenso en la edad de iniciación. Todo ello
acentúa la necesidad de una acción preventiva eficaz.
La estrategia de intervención para
la prevención de la drogodependencia debe perseguir un doble objetivo:
Propiciar cambios en los aspectos del contexto del joven que se
reconocen como posibles factores desencadenantes del inicio al consumo
o que dificultan su desarrollo personal y una correcta adaptación, a
través de la implicación activa de padres y profesores en la
prevención. Conseguir en el joven una actitud favorable hacia una vida
sana, sin consumo de drogas haciendo que aprenda una serie de
conductas, habilidades o competencias que le permitan comportarse con
independencia del medio y con libertad.
Existen una serie de acciones que
padres y profesores han de realizar que consideramos "actos
preventivos": formar el sentido crítico de los niños y jóvenes, que
aprendan a tomar decisiones, que desarrollen su autocontrol, que
mantengan una actitud favorable hacia la salud en general, etc...y
también , a cierta edad, que conozcan la naturaleza y los efectos de
ciertas sustancias psicoactivas.
El período crítico para la
experimentación, para el primer contacto con una o más sustancias
psicoactivas, es la preadolescencia y la adolescencia. Ciertos
factores psicológicos y socioambientales parecen ser los causantes del
inicio, mientras que esos mismos factores, más las propiedades
farmacológicas de las sustancias, son la causa del futuro
mantenimiento en el uso, con el desarrollo de la dependencia física y
psíquica de la sustancia.
Es razonable suponer que la
prevención del consumo de drogas ha de ir pareja a la prevención de
otras muchas manifestaciones de los problemas personales y
relacionales del adolescente y del joven. De este modo, la tarea
preventiva no ha de estar centrada de forma exclusiva en las drogas,
sino que debe abarcar los determinantes subyacentes de ese conjunto de
conductas problemáticas. En este sentido, cada vez se reconoce más la
importancia del papel de la familia en la génesis del inicio al
consumo de las drogas y, por tanto, su papel como agente preventivo.
Desde la familia y la escuela se previene el consumo de drogas
asumiendo y desarrollando el papel fundamental asignado a estas
instituciones: Educar.
¿QUÉ SON LAS
DROGAS?
Según la OMS (Organización Mundial
de la Salud), DROGA es "toda sustancia que, introducida en el
organismo vivo, puede modificar una o más de las funciones de éste".
DEPENDENCIA es "el estado psíquico y a veces físico causado por la
acción recíproca entre un organismo vivo y una droga, que se
caracteriza por cambios en el comportamiento y por otras reacciones
que comprenden siempre un impulso irreprimible a tomar la droga en
forma continuada o periódica, a fin de experimentar sus efectos
psíquicos y a veces para evitar el malestar producido por la privación".
TOLERANCIA es "un estado de adaptación que se caracteriza por una
disminución de la respuesta a la misma dosis de droga o por el hecho
de que para producir el mismo grado de efecto farmacodinámico, es
necesario una dosis mayor". TOLERANCIA CRUZADA es "un fenómeno en el
que se toma una droga y aparece tolerancia no sólo a esa droga, sino
también a otra del mismo tipo o a veces de otro conexo".
Que una persona se haga dependiente
de una droga estará en función de la interacción de 3 factores:
-
Características personales o
experiencia anterior del sujeto.
-
Naturaleza de su medio
sociocultural general y del más inmediato.
-
Características farmacodinámicas
de la droga en cuestión, teniendo en cuenta la cantidad utilizada,
la frecuencia del uso y la vía de administración.
La dependencia psíquica se define
como "una situación en la que hay un sentimiento de satisfacción y un
impulso psíquico que requiere la administración regular y continuada
de la droga para producir placer o evitar malestar". La dependencia
física se define como "un estado de adaptación que se manifiesta por
la aparición de intensos trastornos físicos cuando se interrumpe la
administración de la droga". Estos trastornos constituyen el "Síndrome
de Abstinencia".
TIPOS DE
DROGAS Y SUS EFECTOS
Las características de la
farmacodependencia muestran grandes diferencias de un tipo de droga a
otra.
Alcohol
Origina euforia y analgesia. Las
características de la farmacodependencia son las siguientes:
Dependencia psíquica en distintos grados. Establecimiento de
dependencia física. Después de la reducción del consumo por debajo de
un nivel crítico, se produce un síndrome de abstinencia autolimitado.
El síndrome de abstinencia comprende: temblores, alucinaciones,
convulsiones y "delirium tremens". Se establece una tolerancia de
carácter irregular e incompleta. Anfetaminas
Son compuestos sintéticos con
propiedades euforizantes al estimular el Sistema Nervioso Central (SNC)
contrarrestando los efectos de los depresores. Las características de
la farmacodependencia son: Producen dependencia psíquica variable.
Dependencia física pequeña. La tolerancia se establece con bastante
rapidez.
Drogas de diseño
Sustancias sintetizadas químicamente
que se utilizan como "droga recreacional" buscando en su consumo una
mayor receptividad hacia aspectos sensuales y mayor empatía con los
otros. La más conocida de ellas es el éxtasis. Los datos disponibles
por los estudios realizados ofrecen una certeza razonable sobre los
daños a largo plazo para el cerebro humano del consumo continuado.
Barbitúricos
Las características de la
farmacodependencia son: Dependencia psíquica variable. Dependencia
física marcada cuando las dosis son notablemente mayores a los niveles
terapéuticos. El síndrome de abstinencia es de carácter muy grave (excitación
nerviosa, náuseas, vómitos, convulsiones y manifestaciones de terror).
Establecimiento de una tolerancia variable e incompleta a los
diferentes efectos farmacológicos.
Drogas del tipo
Cannabis
A las preparaciones que contienen
principalmente hojas y unidades floridas no privadas de la resina se
les da el nombre de Marihuana, Hierba o Kif. A la resina del Cannabis
se la llama Hachís. En general se presenta euforia, cambios
perceptivos significativos, como distorsiones visuales y auditivas,
desorientación temporal y disminución de la memoria inmediata. Si se
consume en compañía se tiende a la locuacidad y risa espontánea. Su
farmacodependencia se caracteriza por: · Dependencia psíquica de
moderada a fuerte. · Dependencia física pequeña o nula. · No aparece
síndrome de abstinencia. · Aparece cierto grado de tolerancia asociado
al uso intenso. El consumo al ser prolongado e ir aumentando las dosis
progresivamente conlleva trastornos biológicos y de personalidad
importantes (indiferencia afectiva, abulia, etc.). Entre los asiduos
consumidores se ha descrito el síndrome "amotivacional" caracterizado
por la incapacidad de mantener la atención a estímulos ambientales y
de mantener el pensamiento o la conducta dirigida a un objetivo.
Cocaína
Es un potente estimulante cerebral,
muy similar en su acción a las anfetaminas, provoca sensaciones de
gran fuerza muscular y viveza mental. Son capaces, en altas dosis, de
provocar una excitación eufórica y experiencias alucinatorias. La
farmacodependencia se presenta del modo siguiente: · Dependencia
psíquica muy intensa. · Dependencia física. · El síndrome de
abstinencia se manifiesta con ansiedad, náuseas, temblores, cansancio
y síntomas depresivos. · Falta de tolerancia. · Fuerte tendencia a
continuar la administración.
Alucinógenos
Estas drogas provocan un estado de
excitación del SNC e hiperactividad autonómica central que se
manifiesta en cambios del estado de ánimo, deformación de la
percepción sensorial, alucinaciones visuales, ideas delirantes,
despersonalización, etc. En general la experiencia es agradable con
excepción de los "malos viajes" donde se presentan reacciones de
pánico. Las características de la farmacodependencia son: · La
dependencia psíquica no suele ser intensa. · No dependencia física, no
síndrome de abstinencia. · Se adquiere rápidamente un alto grado de
tolerancia.
Opiáceos
Producen un estado de saciedad total
de los impulsos, suprimen la sensación de dolor. Por ejemplo: Heroína,
Morfina, Metadona, etc. Las características de la dependencia son: ·
Dependencia psíquica fuerte, que se manifiesta como un impulso
irreprimible a continuar consumiendo droga. · Presenta dependencia
física que puede ponerse en marcha desde la primera dosis administrada.
· El trastorno de abstinencia se presenta 36-72 horas después de la
privación y es muy intenso. · Se establece tolerancia. Una dosis
elevada puede producir la muerte por colapso circulatorio o parada
respiratoria. Su administración por vía intravenosa incrementa el
riesgo de contagio de determinadas enfermedades (hepatitis, SIDA). En
casos de consumo habitual, el síndrome de abstinencia dura de 1 a 2
semanas. Los síntomas son: lagrimeo, sudoración, calambres musculares,
espasmos intestinales, dolores de espalda, náuseas, vómitos, insomnio,
diarreas e intensas crisis de ansiedad y depresión. Inhalantes
Estas sustancias son depresoras del
SNC y producen efectos parecidos a los del alcohol. Comprenden:
gasolina, cola, pegamento, disolventes, etc. Las características de la
farmacodependencia son: · Algunas sustancias pueden producir
dependencia psíquica de diversos grados. · No hay evidencia de
dependencia física. · Se ha demostrado el fenómeno de la tolerancia
para los efectos depresores del SNC:
Tabaco y cafeína
El tabaco y la cafeína pueden
provocar cierto grado de farmacodependencia.
¿QUÉ NOS
LLEVA A CONSUMIR DROGAS?
El consumo de sustancias
psicoactivas es una forma de comportamiento humano. El comportamiento
humano es una combinación compleja de actos, sentimientos,
pensamientos y motivos. La conducta es una función de los estímulos
previos, de la organización interna del individuo y de las
consecuencias de la propia respuesta.
La adolescencia y la primera
juventud son las épocas de la vida en que mayor influencia tienen los
amigos sobre la persona. El grupo de amigos cada vez va cobrando más
importancia en la vida del adolescente al mismo tiempo que las
relaciones con los padres se van haciendo más débiles con el
desarrollo de una mayor independencia. En el grupo de amigos el
adolescente diluye inseguridades, conflictos, emociones dolorosas,
dudas, etc., a través de la comunicación con personas que experimentan
similares preocupaciones. A esta edad el rechazo afecta de forma
profunda al adolescente, dependiendo en casi todo de la aprobación de
sus compañeros. El joven, el adolescente necesita su grupo, ya que
éste le ofrece la vía a través de la cual se van formando y asentando
los valores personales.
Los factores relacionados con la
génesis del consumo de drogas se han agrupado en tres categorías:
factores personales, influencias microsociales o interpersonales, e
influencias ambientales globales.
Factores
personales
Se ha considerado la existencia de
una serie de rasgos de personalidad que hacen más vulnerable a los
sujetos para iniciarse y llegar al consumo abusivo de las sustancias
psicoactivas. Características tales como: inconformismo social, baja
motivación para el rendimiento académico, independencia, rebeldía,
tendencia a la búsqueda de sensaciones nuevas e intensas, tolerancia a
la desviación, tendencias antisociales tempranas (agresividad,
delincuencia,...). No existiendo una "personalidad" propia del
drogodependiente, en general sí se afirma que individuos con problemas
de socialización, con un bajo umbral para la frustración, el fracaso y
el dolor, que buscan la satisfacción inmediata, que carecen de
habilidades comportamentales para enfrentarse a los problemas de la
vida y a las demandas de la sociedad, es decir, con un retraso en su
desarrollo personal (sujetos con bajo nivel de autocontrol, baja
autoestima, baja autoconfianza), son personas claramente
identificables como de "alto riesgo". Jóvenes con retraimiento social,
con déficits en habilidades sociales - personas denominadas tímidas,
con dificultad para el contacto social - pueden recurrir por ejemplo
al alcohol u otras drogas para desinhibir su conducta en una reunión
social, siendo el primer paso a una dependencia. Del mismo modo,
jóvenes muy influenciables son más vulnerables cuando las personas
significativas que les rodean consumen alcohol u otras drogas, al
actuar la imitación o elementos de integración en el grupo. El distrés
emocional causado por una autoimagen negativa o una baja autoestima,
la depresión, el aislamiento social han sido propuestos como variables
potencialmente asociadas con el consumo de drogas.
Factores del
entorno próximo (microsociales)
Cada joven tiene un entorno
interpersonal y social que es único y comprende a sus padres, hermanos,
compañeros y otros adultos importantes para su vida y desarrollo. En
el contexto familiar se pueden dar circunstancias y ciertos factores
que favorezcan el acercamiento de los jóvenes al consumo de drogas. El
joven está continuamente expuesto a modelos que presentan una conducta
adictiva. El consumo por los padres y profesores de drogas legales:
tabaco, alcohol y fármacos es motivo de observación por los hijos o
alumnos; por imitación se adopta la tendencia a consumir drogas,
aprendiéndose a que éstas son consideradas una solución siempre que
surge algún tipo de problema. Los intereses y las expectativas de los
compañeros contribuyen en gran medida a determinar que una persona
ensaye o no una droga causante de dependencia. La mayoría de jóvenes
consumidores de drogas, las obtienen de personas de su edad y no de
adultos. El deseo de integrarse en el grupo y de tener intercambio
social dentro de él puede dar por resultado que se inicie y se
mantenga el uso de drogas si algunos miembros influyentes de ese grupo
son consumidores intermitentes o habituales.
La falta de comunicación real entre
padres e hijos hace que éstos se distancien poco a poco del entorno
familiar, al no encontrar allí respuesta a sus problemas. La falta de
dedicación de los padres a la educación de los hijos o el deficiente
control por un excesivo liberalismo en la educación, son, sin duda,
factores generales relacionados con la educación que devienen en una
inadecuada formación de los jóvenes. Otras pautas incorrectas de
educación son: actitudes de sobreprotección o actitudes rígidas. Estos
factores desencadenantes suponen que se produzca falta de diálogo en
la familia, manteniéndose en muchos casos actitudes ambiguas frente a
las drogas, que se produzcan diversos tipos de carencias afectivas y
un clima que no favorece el crecimiento personal, con falta de
independencia y de capacidad para afrontar situaciones problemáticas.
Son muchas las investigaciones que
han llegado a establecer una relación clara entre consumo de droga en
adolescentes y bajo rendimiento académico, alto grado de absentismo,
abandono escolar, bajos índices de actividades extraescolares y
escasas aspiraciones educativas. Una escuela que no responda a las
necesidades educativas de sus alumnos está contribuyendo en cierta
forma al consumo de drogas, al no ofrecer a éstos recursos para
afrontar los problemas de la sociedad actual, entre los que las drogas
ocupan uno de los principales lugares. La escuela genera muchas veces
trabas al desarrollo personal y social del joven, sin poner a
disposición del mismo oportunidades para la resolución de sus
problemas. La rigidez de las estructuras escolares y su no adecuación
a las necesidades individuales causan en los adolescentes con
problemas el rechazo de la escuela y de sus contenidos. Dado el
contexto de competitividad en que se enmarca la escuela, el joven vive
el fracaso en ella como la primera experiencia de fracaso social; ésta
genera en él un proceso de ruptura y distanciamiento con el mundo de
los adultos. La falta de alternativas en el tiempo de ocio de los
jóvenes se traduce en grandes dificultades para éstos de no verse
abocados en el tiempo libre a bares, pubs o discotecas. El
agravamiento de una situación personal es bastante común en los
antecedentes históricos del comienzo al consumo en los jóvenes. Las
situaciones personales de alto riesgo: embarazos en adolescentes,
pérdida del trabajo, etc., se consideran como causa de inicio del
consumo de drogas.
Factores
ambientales globales
Asistimos a una creciente
medicalización de los problemas humanos. La medicación, "la pastilla",
constituye la solución mágica de todo tipo de problemas. Se genera así
un hábito farmacológico con uso abusivo del medicamento. Los niños
están acostumbrados a observar cómo sus padres acuden al fármaco como
solución a cualquier desajuste personal; siendo sencillo generalizar
el culto del fármaco al uso de las drogas. El drogodependiente es
siempre víctima de una situación social determinada. Los seres humanos
a través de su comportamiento buscan la adaptación a su medio. En la
adolescencia se facilita la conducta de probar. Es en la adolescencia,
durante el proceso de socialización y cuando el control de la conducta
de los sujetos deja gradualmente de estar en manos de los padres para
ir adquiriendo un cierto grado de autocontrol, el momento genérico de
máximo riesgo.
Así pues, prevenir la
drogodependencia supone incidir de forma directa sobre los fenómenos
de toda índole (personales, influencias microsociales o
interpersonales e influencias ambientales globales) que facilitan, en
ciertos sujetos, el desarrollo de pautas disfuncionales de consumo de
sustancias psicoactivas.

Las drogas
En todas
las sociedades se han consumido drogas desde la antigüedad, pero
con el tiempo han cambiado las características del consumo. Esta
situación es debida a la confluencia de factores sociales y
sanitarios. Entre los factores sociales se podrían comentar los
siguientes: consumo de drogas conocidas en sociedades y contextos
culturales que antes no lo eran, además el consumo se atribuye
básicamente a los miembros más jóvenes de la sociedad, consumo de
drogas nuevas como LSD y derivados anfetamínicos, consumo de
preparados más potentes y por vías de administración más directas
(heroína intravenosa en lugar de opio fumado; bebidas destiladas
en vez de fermentadas) y el incremento de la delincuencia para
conseguir el dinero preciso para comprarlas.
En el ámbito sanitario los cambios
se pueden observar en la aparición nuevas patologías y
reaparición de otras casi erradicadas de las sociedades avanzadas.
Se asiste en la última década a un incremento de la tuberculosis
asociada a portadores del virus de inmunodeficiencia humana (SIDA),
sobretodo en adictos a drogas por vía parenteral y en alcohólicos
marginales.
¿Qué es la droga?
La Organización Mundial de la Salud
define una droga como una sustancia (química o natural) que
introducida en un organismo vivo por cualquier vía (inhalación,
ingestión, intramuscular, endovenosa), es capaz de actuar sobre el
sistema nervioso central, provocando una alteración física y/o
psicológica, la experimentación de nuevas sensaciones o la
modificación de un estado psíquico, es decir, capaz de cambiar el
comportamiento de la persona.
Conceptos básicos:
Cuando el consumo de la sustancia se
hace cada vez más regular, con el fin de experimentar sus efectos
psíquicos y a veces para evitar el malestar producido por su privación,
estamos hablando de drogodependencia.
La dependencia psíquica es la
compulsión a tomar una sustancia determinada para obtener la vivencia
de efectos agradables y placenteros o evitar malestar.
La dependencia física es un
estado de adaptación del organismo producido por la administración
repetida de una sustancia. Se manifiesta por la aparición de
trastornos físicos, más o menos intensos cuando se interrumpe la
administración de la misma.
El abuso de drogas se produce
cuando hay un consumo en grandes cantidades y circunstancias que se
desvían de las pautas sociales o médicas aceptadas en la cultura
determinada.
El síndrome de abstinencia es
lo que se produce tras haber una dependencia física y psíquica, en el
momento en que falta la droga, aparecen todo un conjunto de signos y
síntomas de carácter físico y psíquico, cuya intensidad y curso
temporal van a depender del tipo de droga y otros factores como
frecuencia, cantidad y antigüedad del consumo.
El síndrome de querencia son
los síntomas psicológicos que aparecen antes de que el síndrome de
abstinencia y después de que desaparezcan los efectos de la última
toma de droga, consisten en la vivencia de angustia generalizada,
intensa necesidad de la toma de la droga con el consecuente desarrollo
de una conducta de búsqueda.
La tolerancia es un estado de
adaptación caracterizado por la disminución de la respuesta a la misma
cantidad de droga, o por la necesidad de una dosis mayor para provocar
y sentir el mismo efecto.
La tolerancia cruzada es el
fenómeno por el que al tomar una droga aparece tolerancia no solamente
a otra del mismo tipo, sino incluso a drogas totalmente diferentes. El
uso previo de una droga puede potenciar los efectos sobre el organismo
de otros tipos de droga.
La intoxicación aguda se
produce cuando se toma una cantidad de droga que el cuerpo no es capaz
de eliminar o transformar la sustancia.
La sobredosis es la
intoxicación aguda grave que aparece cuando se supera el límite de
toxicidad en el organismo. Va en función de la dosis de droga tomada,
su composición (si es más o menos pura), si está adulterada y las
variables corporales individuales como el peso, metabolismo y
tolerancia.
La politoxicomanía o
policonsumo se produce cuando el sujeto se administra una variada
gama de sustancias con el objetivo explícito de mantener alteradas sus
funciones mentales. En muchos casos existe una droga principal que
sustenta la dependencia, y unas drogas secundarias que la complementan
o la sustituyen en situaciones de no disponibilidad. Actualmente es
raro encontrar un consumidor de una sola droga.
Por patronas de conducta se
entiende a las sustancias que toma el drogodependiente y además su vía
de administración, frecuencia, contexto relacional en que se produce
el consumo, soporte social y cultural, etc.
Características de la drogodependencia:
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Un deseo incontenible de consumir la
droga y obtenerla por cualquier medio.
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Una tendencia a aumentar la dosis por
la tolerancia del organismo hacia la misma. Se necesitan dosis más
altas para obtener la misma sensación.
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La aparición de un síndrome de
abstinencia en caso de interrupción súbita en el consumo.
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Proceso de drogodependencia:
-
Consumo experimental: son ensayos que
realiza la persona fundados en la curiosidad hacia las drogas, sin
intención explícita de repetir el consumo.
-
Consumo ocasional: la persona conoce la
droga y sus efectos y escoge los momentos y escenarios más propicios
para sentir dichos efectos. El consumo todavía es espaciado y poco
frecuente.
-
Consumo regular: consumo habitual con
continuidad. Posición activa frente al consumo.
-
Dependencia: necesidad del consumo, es
algo prioritario e imperioso en su vida.
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Clasificación de las
drogas |
Depresoras del
sistema nervioso:
disminuyen la actividad del sistema nervioso central.
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Opiáceos: opio, morfina,
heroína, metadona. |
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Bebidas alcohólicas: vino,
cerveza, ginebra, etc. |
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Hipnóticos y sedantes:
somníferos y tranquilizantes.
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Estimulantes del
sistema nervioso:
aumentan la actividad del sistema nervioso central.
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Mayores: anfetaminas, cocaína.
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Menores: café, té, cacao,
tabaco (nicotina). |
Las que alteran la
percepción: modifican el
nivel de conciencia y diferentes sensaciones (visuales, auditivas,
etc.).
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Alucinógenos: LSD, mescalina.
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Cannabis: marihuana, hachis.
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Drogas de diseño: extasis, eva,
etc. |
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Inhalantes: disolventes,
pegamentos, etc. |
Prevalencia:
Aproximadamente, se puede estimar que entre
un 0'5% y un 1% de la población adulta es adicta a opiáceos, entre un
5% y un 10% es adicta al alcohol y entre un 30% y un 40% es adicta al
tabaco. La prevalencia del consumo de drogas sufre importantes
variaciones en función del país y del medio social, cultural, la edad
y el sexo. En general, se considera que los adultos jóvenes de todas
las sociedades son los mayores consumidores y que la prevalencia
disminuye con la edad (maduración, obligaciones sociales). Es más
frecuente en varones.
Criterios para el diagnóstico de dependencia y
abuso de sustancias:
Según la Asociación Americana de Psiquitría
(1995), la dependencia de sustancias es el patrón desadaptativo del
consumo de la sustancia que conlleva un deterioro o malestar
clínicamente significativos, expresado por tres (o más) de los ítems
siguientes en algún momento de un período continuado de 12 meses:
Dependencia de sustancias:
-
Tolerancia, definida por: a) necesidad de
aumentar la dosis; o b) disminución del efecto con el consumo
continuado de la misma cantidad de sustancia.
-
Abstinencia, definida por; a) el síndrome de
abstinencia característico para la sustancia; o b) se consume la
misma sustancias (o una muy parecida) para aliviar o evitar los
síntomas de abstinencia.
-
La sustancia se consume en mayor cantidad o en
un período mayor del que la persona pretendía.
-
Se desea persistentemente o se intenta en una o
más ocasiones abandonar o controlar el consumo de la sustancia.
-
Se emplea mucho tiempo en actividades
necesarias para obtener la sustancia (por ejemplo, robo), consumirla
o recuperarse de sus efectos.
-
Reducción considerable o abandono de
actividades sociales, laborales o recreativas a causa del consumo de
la sustancia.
-
Se continua consumiendo la droga a pesar de ser
consciente de tener un problema social, psicológico o físico,
persistente o recurrente, provocado o estimulado por el consumo de
la sustancia.
Abuso de sustancias:
-
Consumo recurrente de sustancias, que da lugar
al incumplimiento de obligaciones en el trabajo, la escuela o en
casa.
-
Consumo recurrente de la sustancia en
situaciones en las que hacerlo es físicamente peligroso (por ejemplo,
conducir un automóvil o manejar maquinaria).
-
Problemas legales repetidos relacionados con la
sustancia.
-
Consumo continuado de la sustancia, a pesar de
tener problemas sociales continuos o problemas interpersonales
causados o exacerbados por los efectos de la sustancia.
Criterios de consumo adictivo:
Washton y Boundy (1991) proponen cuatro
criterios para distinguir cuando el consumo de una droga u otra
adicción (juego, compras, trabajo, sexo) se convierte en adictivo.
-
Obsesión. Necesidad irresistible e
intensos deseos de consumir la droga. El consumidor adicto está
obsesionado por conseguir y consumir la droga. Esto es prioritario
ante cualquier otra actividad.
-
Pérdida de control. Incapacidad para
autolimitarse o controlar el consumo. El adicto puede detener su uso
temporalmente, pero cree que es imposible no volver a consumir la
droga, incluso con esfuerzos máximos de autocontrol y de fuerza de
voluntad.
-
Consecuencias negativas. Consumo
continuado a pesar de las consecuencias como problemas económicos,
familiares, laborales, orgánicos y psicopatológicos.
-
Negación. Se niega que el consumo de
drogas sea un problema. No advierte la gravedad de los efectos
negativos, niega que exista un problema y se enfada o se pone a la
defensiva si alguien le indica que su consumo está fuera de control.
Desintoxicación
física:
La desintoxicación física pueda
practicarse ambulatoriamente o en una unidad de desintoxicación
hospitalaria. El objeto de la desintoxicación es permitir al adicto
superar el síndrome de abstinencia de la forma más segura, cómoda y
exitosa posible. Aproximadamente esta desintoxicación dura entre dos y
tres semanas. Si se practica en régimen ambulatorio se recurre a la
matadona o a una combinación de derivados opiáceos, tranquilizantes e
hipnóticos. La desintoxicación hospitalaria frente a la ambulatoria
presenta las ventajas de permitir controlar la medicación administrada,
observar los síntomas de abstinencia por un equipo especializado y
poder realizar pruebas de laboratorio.
Programas de ayuda psicológica:
Todos los centros que ofrecen
programas de ayuda pueden utilizarse antes, durante o después del
tratamiento de desintoxicación física. Se trata de centros abiertos
donde los adictos encuentran profesionales especializados, y también
otras ayudas como comida, bebida, duchas atención médica básica y, en
algunos, jeringas y preservativos.
Durante el tratamiento se puede
recurrir a los centros de día y a los de actividades en los que se
procura una ocupación terapéutica al adicto para estabilizar su
abstinencia. En ellos se ofertan: soporte psicológico individual y
grupal, actividades culturales, deportivas y artísticas. Se utilizan
como soporte del tratamiento libre de drogas y de los programas de
mantenimiento de metadona. Después del tratamiento pueden utilizarse
programas de reinserción laboral, deportiva y judicial.

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La heroína es un
derivado del opio, concretamente de la planta de la morfina, cuya
cápsula se llama "adormidera", de la que se extrae una resina
llamada "pan de opio", que es la sustancia activa. Es además un
opiáceo semi-sintético.
Se presenta como un polvo
cristalino blanco, inodoro, muy fino, aunque su aspecto puede
variar dependiendo de los procesos de purificación a los que haya
se haya sometido, y se vende en dosis individuales llamadas "papelinas". |

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Actúa como un depresor del sistema
nervioso central (SNC), es relajante. En un principio produce una
sensación de intenso placer ("flash") y euforia, seguido de apatía y
somnolencia. Tras un período de consumo, la sensación es de bienestar,
de estar en un sueño alejado de todo.
El individuo que la
toma desarrolla una tolerancia y dependencia de forma muy rápida, ya
que posee un alto poder adictivo.
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Heroína marrón:
es un tipo de heroína que proviene de África. Se debe calentar antes
de disolverla y se acostumbra a usar una cuchilla para eso, se pone
la dosis encima y se calienta con un encendedor por debajo de la
cuchilla. Se disuelve en ácido cítrico (zumo del limón). Su
utilización es muy engorrosa y además el ácido cítrico puede quemar
las arterias. Actualmente se suministra el ácido cítrico en polvo a
los heroinómanos, para que su uso sea más higiénico. |
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Heroína blanca:
es un tipo de heroína de más fácil disolución, ya que se hace
con agua destilada u otros líquidos. Se suele disolver en un tapón
de botella y se carga con un filtro de cigarrillo pelado para que
los grumos de la dilución no pasen a la jeringa. Este filtro es
guardado por los heroinómanos porque después de 8 o 9 tomas pueden
extraer la droga que ha ido quedando y tienen una dosis extra.
|
Vías de consumo:
la principal vía de consumo es la endovenosa, aunque últimamente ha
ido aumentando el consumo dela heroína esnifada y fumada debido al
peligro del contagio del SIDA.
Efectos del
consumo: los efectos dependen de la dosis, vía de administración,
frecuencia y condiciones higiénicas. Los efectos físicos son la miosis
(pupilas pequeñas), estreñimiento, enlentecimiento de la respiración y
pérdida de sensibilidad al dolor.
Síndrome de
abstinencia: el "mono" produce midriasis (pupilas dilatadas),
lagrimeo, sudoración, escalofríos, diarrea, convulsiones e insomnio.
Patologías
asociadas: existen gran números de patologías asociadas,
principalmente por la falta de higiene de la vía de administración.
Entre ellas se encuentra la infección por VIH (SIDA), hepatitis,
alteraciones de la nutrición, digestivas, cardiovasculares,
obstétricas y ginecológicas, síndromes afectivos y alteraciones del
sistema nervioso.
Consecuencias
psicosociales: trastornos de la memoria y la atención, insomnio,
disminución del deseo sexual, estados confusionales, inseguridad,
apatía, depresión, deterioro de la personalidad, desadaptación social,
problemas legales, sobredosis e intentos de suicidio.
Es un estimulante que
proviene de la planta de la coca, arbusto perenne de América del Sur.
De ahí sale la pasta de coca o clorhidrato de cocaína, un polvo
blanco que actúa como estimulante del SNC.
Provoca una gran
euforia y excitación, con sensación de bienestar. No se siente
cansancio físico ni psíquico, por lo que la persona que la ha
consumido sobrevalora sus capacidades. Muchas personas no consumen de
forma habitual, sino ocasionalmente en fiestas o cuando salen de
marcha. El tipo de paciente es más parecido al alcohólico y no al
heroinómano, para un cocainómano los consumidores de heroína son gente
marginal, mientras que ellos generalmente vienen de un nivel social
superior.
Características de
la dependencia: hay una pérdida de control, agresividad,
compulsión a tomar la droga, consumo continuado, negación de la
existencia del consumo o de los problemas derivados. No produce
dependencia física, es psicológica básicamente.
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Vía de administración: normalmente se toma esnifada, también puede
tomarse de forma oral masticándola o endovenosa. Se vende en
papelinas, se corta el polvo para evitar los grumos (muchas veces
con el carnet de identidad o la tarjeta de crédito), suelen
hacerlo encima de un espejo para poder observar como la van
esnifando. Si la cocaína no está prepara para ser inyectada, puede
quemar las venas, las deteriora y las hincha, aunque tiene efectos
anestésicos locales. Produce sequedad de boca, lo que provoca un
aumento del consumo de alcohol para compensar. |
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Efectos físicos
del consumo: los cocainómanos adictos suelen estar delgados en
exceso, da trastornos sexuales por el efecto anestésico, pues se
retrasa el orgasmo. Provoca midriasis (mirada cristalina), sequedad de
boca, sudoración, irritabilidad y agresividad.
Síndrome de
abstinencia: depresión, apatía, somnolencia, dolores musculares,
intranquilidad y crisis afectivas.
Patologías
asociadas: alteraciones de la nutrición, cardiovasculares, del
sistema nervioso, sexuales, obstétricas y ginecológicas,
complicaciones de la vía nasal (perforación del tabique) o
respiratoria.
Consecuencias
psicosociales: produce una falta de apetito, inquietud y agitación,
insomnio, alteración de las sensaciones, irritabilidad, crisis de
angustia, compulsividad, déficits de atención y memoria, alteraciones
del deseo sexual, apatía, depresión, intentos de suicidio, psicosis
aguda, rasgos paranoicos y alucinaciones. Según la edad, clase social
y forma de consumo pueden aparecer problemas económicos, laborales,
familiares y legales.
El cannabis es una
planta que crece en zonas tropicales y mide entre 2 y 3 metros de
altura. Contiene una sustancia llamada delta-9-tetrahidrocannabinol
(THC), que es la sustancia activa. Según la parte de la planta de
donde se extraiga la droga, recibirá un nombre u otro:
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Marihuana. maria,
grifa, hierba: pertenece a la parte florida y tierna de la
plante, secada y triturada posteriormente. |
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Hachís, chocolate,
costo: surge de una barrita de color marrón, contiene entre 5 y
10 veces más TCH que la marihuana. |
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Aceite de hachís:
extracto oleoso que contiene más del 50% de TCH. Con él se
pueden preparar pasteles y otros platos cocinados. |
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Actúa como
perturbador del SNC, alterando la percepción y crea dependencia
psicológica.
Forma de consumo:
se suele tomar mezclado con tabaco rubio (con el negro no se nota
tanto el sabor del cannabis) y envuelto en papel de fumar (canuto,
porro, petardo). En algunos países se fuma en pipa.
Efectos del
consumo: taquicardia, enrojecimiento de ojos, sequedad de boca,
euforia o placidez, sensación de flotación, deshinibición, risa,
enlentecimiento de reflejos, pánico e ilusiones.
Síntomas
psicoólgicos de la abstinencia: irritabilidad y nerviosismo.
Patologías
asociadas: alteraciones respiratorias, cardiovasculares, neoplasia
(cáncer de boca, bronquios, pulmón), alteraciones del SNC, síndrome
amotivacional (falte de interés por las cosas), apatía y trastornos
psicóticos con brotes de esquizofrenia, alucinaciones y delirios.
Consecuencias
psicosociales: disminución del rendimiento, desmotivación,
alteraciones de la memoria y la atención, falte de coordinación
psicomotora, distorsiones de la percepción (crisis de ansiedad o
pánico), riesgo de accidentes.
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Son sustancias
químicas que reciben el nombre de somníferos y tranquilizantes.
Actúan como depresoras del sistema nervioso central (SNC).
Vía de consumo:
oral y parenteral.
La sintomatología
es menos marcada para los tranquilizantes menores como las
benzodiacepinas, y más intensa en los barbitúricos. Estos últimos
casi han desaparecido ya del mercado por sus importantes efectos
secundarios. |

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Efectos del
consumo: en dosis normales provoca somnolencia, cansancio, sueño,
relajamiento, pérdida de atención, movimientos incoordinados,
inhibición de reflejos y mareos. En dosis excesivas produce depresión
respiratoria, hipotensión, psicosis tóxica, confusión, náuseas y
vómitos, incoordinación motora shock e incluso coma.
Síndrome de
abstinencia: este síndrome se caracteriza por provocar insomnio,
desmayos, temblores, fiebre, fatiga, ansiedad, agitación, convulsiones,
disturbios visuales y auditivos, anorexia, delirio, psicosis,
deshidratación y coma.
Patologías
asociadas: alteraciones del SNC, apatía afectiva, riesgo de
sobredosis y potenciación de otros productos, alteraciones
respiratorias y cardiovasculares.
Consecuencias
psicosociales:
interferencias
en la coordinación motora, el aprendizaje y la percepción,
confusionalidad, apatía, depresiones, cambios bruscos de humor,
irritabilidad, conducta infantil, deterioro intelectual, accidentes,
sobredosis y suicidio por la tendencia a la automedicación.
Derivado químico y potente estimulante del sistema nervioso central.
Vía de consumo: oral y endovenosa.
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Efectos del consumo: en dosis normales produce una mayor
capacidad de concentración y aumento del rendimiento mental, por
eso es muy utilizado en estudiantes. Disminuye el apetito y
provoca un estado de bienestar subjetivo con retraso de la
aparición de la fatiga. En dosis excesivas aparece inquietud,
insomnio, irritabilidad y verborrea. |
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Tienen un gran poder de adicción y crean una alta dependencia. Su
síndrome de abstinencia se caracteriza por depresión, apatía,
somnolencia, dolores musculares, intranquilidad, crisis afectivas y
riesgo de suicidio.
Patologías asociadas: alteraciones de la nutrición (pérdida de
peso), cardiovasculares, neurológicas, motoras (agitación y síntomas
parkinsonoides), del sistema nervioso, problemas afectivos y síndromes
psicóticos (delirios, alucinaciones, crisis de pánico).
Consecuencias psicosociales: trastornos de la atención y la
concentración, insomnio, irritabilidad, cambios de humor, depresiones,
desconfianza, inquietud y delirios.
El éxtasis es una
droga alucinógena de síntesis que se fabrica en laboratorios
clandestinos. Son derivados anfetamínicos, capaces de alterar el
comportamiento y las funciones vitales del organismo.
Al estar fabricado de
forma clandestina y sin ningún control, nunca se sabe la cantidad real
de componentes anfetamínicos que llevan, o si llevan otras sustancias
psicoactivas, algunas sólo llevan cafeína, pero la gente cree que hay
otras drogas y se "colocan" por el efecto placebo. En algunas se ha
encontrado que tienen pequeñas dosis de heroína, por lo que sus
efectos no son nunca los mismos.
En la presentación de
los comprimidos se da una enorme variedad. Se distinguen unos de otros
por el tamaño, la forma, el color, así como por los signos que a
menudo llevan grabados en su superficie, que sirve como una etiqueta o
incluso como una garantía de calidad del laboratorio.
Cuando se consume
éxtasis no se puede beber alcohol, ya que existe el riesgo de padecer
lo que se llama "golpe de calor" en que el consumidor deja de sudar,
no orina, el pulso es rápido (taquicardia), siente mareos, vómitos,
calambres, cansancio, nerviosismo y puede sufrir paranoia. Por este
motivo sólo toman agua, además cuanta más tomen menor es el riesgo de
padecer este síndrome.
Efectos del
consumo: tiene una acción estimulante del sistema nervioso
central. Algunos consumidores creen que les facilita la comunicación.
Producen euforia, fuerza, alucinaciones, quitan el hambre y el
cansancio (a este estado le llaman "buen rollo"). En ocasiones
perturban el contenido del pensamiento (se le llama tener un "mal
rollo").
Los efectos más
graves:
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Trastornos del ritmo
cardíaco. |
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Dolor de pecho que
puede generar angina de corazón o infarto. |
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Convulsiones y ataques
epilépticos. |
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Trastornos psicóticos
agudos o tipo paranoicos. |
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Accidentes por exceso
de confianza, conjuntamente con la pérdida de reflejos y de
concentración. |
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Aumento de la presión
de la sangre (hemorragias cerebrales). |
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Edema pulmonar.
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Trastorno de la
coagulación de la sangre (CID). |
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Trombosis venosa
cerebral. |
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Insuficiencia hepática
aguda (necrosis y muerte celular por hepatotoxicidad). |
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Fallo renal agudo.
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La duración de los
efectos también es imprevisible. El "bajón" puede aparecer en
cualquier momento.
Son sustancias
químicas volátiles que pueden estar presentes en gran cantidad de
productos domésticos (gomas, lacas para uñas, acetona...) o de uso
industrial (colas, gasolinas...), y que al aspirarse o inhalarse
producen un efecto fundamentalmente depresor del SNC y una toxicidad
general.
Vías de consumo:
oral y nasal.
Efectos del
consumo: los efectos al inhalar estas sustancias son similares a
los de una embriaguez o borrachera. Aparece una sensación de
aislamiento de la realidad, aparente despreocupación y alegría. A
dosis mayores se observan conductas de desinhibición y pérdida de
control. También pueden presentarse alucinaciones y delirios.
Los efectos iniciales
incluyen tos, sensación de cansancio, problemas respiratorios, picores,
pobre coordinación y pérdida de apetito. Algunos vapores de estas
sustancias afectan al pensamiento y pueden aparecer lesiones
cerebrales. También se han observado problemas hepáticos, renales,
respiratorios, etc.
La tolerancia se
desarrolla cuando los han consumido regularmente.
La mezcla con otras
drogas depresoras (tranquilizantes, somníferos, alcohol) incrementa
peligrosamente el riesgo de muerte por sobredosis.
Consecuencias
psicosociales: en los consumidores existe un deterioro cerebral
que conlleva pérdida de memoria, de atención y concentración, con lo
que el rendimiento escolar de los jóvenes consumidores es muy bajo.
Son sustancias
capaces de provocar trastornos sensoriales, afectando a las emociones
y el pensamiento. Pueden producir ilusiones y alucinaciones (ver o
sentir algo que no existe en la realidad).
La droga más conocida
dentro de este grupo es el LSD, derivado semisintético de uno de los
alcaloides del cornezuelo del centeno (un hongo). Es un líquido
incoloro e insípido que provoca su acción a nivel del SNC. Otra droga
alucinógena es la mescalina, principio activo obtenido de un cactus
que crece en México, llamado peyote y la psilocibina que procede
también de ciertos hongos de México y América central.
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Existen varias
presentaciones: tripis, estrellitas, papeles secantes o en gota
líquida echada en un terrón de azúcar.
Los "viajes" o
"trips" son el conjunto de efectos que se producen después de la
toma. Las primeras sensaciones aparecen entre los 30 y 90 minutos
después del consumo, pero no se sabe cuando acaban. En algunas
personas el "viaje" puede durar para siempre. |
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Efectos del
consumo: se perciben deformaciones de la realidad (música, colores...)
acompañadas a veces de ideas delirantes. Las sensaciones y los
sentimientos cambian varias veces viviendo diferentes emociones (se
pasa de una emoción a otra con mucha facilidad).
Tener un mal viaje:
en algunos casos puede aparecer desorientación temporal y espacial,
reacciones de pánico y terror que si perduran durante mucho tiempo, se
experimenta confusión, ansiedad, sentimientos de necesidad de ayuda y
pérdida de control. Esta situación provoca una necesidad de huida que
a veces puede ser fatal (precipitación al vacío, correr y ser
atropellado...).
Los efectos son
imprevisibles, presentando riesgos muy graves. Algunos pueden
confundirse con enfermedades mentales como la esquizofrenia o la
paranoia.
Efectos físicos:
se observa una dilatación de las pupilas, temblores, aumento del ritmo
cardíaco y de la presión arterial. El LSD no produce dependencia
física ni tolerancia.
El LSD puede
ocasionar lo que se conoce como "flash-bach", que consiste en revivir
de nuevo los efectos y sensaciones (el mismo viaje) sin que exista un
nuevo consumo.
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Es el producto
de una planta conocida como nicotina tabacum. Sus hojas
verdes "curadas" se elaboran en forma de cigarrillos rubios o
negros, tabaco de pipa, etc.
El tabaco lleva
más de 1000 componentes químicos como la nicotina, el alquitrán,
plomo, monóxido de carbono, agentes irritantes y cancerígenos.
La nicotina es la
sustancia responsable de la dependencia. También es la causante de
un aumento de la presión arterial, al elevar las concentraciones
del corazón y estrechar los vasos sanguíneos, facilitando la
aparición de arteriosclerosis. |
Los fumadores están
más predispuestos a padecer angina de pecho e infarto de miocardio.
Los alquitranes del tabaco son los responsables de la alta incidencia
de cáncer en los fumadores, ya que son sustancias que afectan
básicamente al aparato respiratorio.
Otros efectos
desagradables del tabaco son el mal aliento, el oscurecimiento de los
dientes, alteraciones gustativas y olfativas.

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http://usuarios.lycos.es/puntodevista/Pr/tema44/tema44.html
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http://www.psicoactiva.com/drogas.htm
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http://www.psicoactiva.com/drogas2.htm
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